Poliana Okimoto y Marcela Cunha con las medallas conseguidas en los 5km (Foto: Divulgaçao / CBDA).
La final femenina de los 10km femeninos dejó dos medallas más para Brasil, conseguidas por Poliana Okimoto, oro; Ana Marcela Cunha, plata. El bronce fue para la alemana Angela Maurer. Yurema Requena y Erika Villaécija finalizaron decimosexta y decimoséptima.
Llegó puntual la final femenina de los 10km a la cita con el espectáculo. El listón estaba alto, muy alto después de las tres finales disputadas ya en aguas abiertas, pero las chicas en esta distancia olímpica, considerada la prueba reina de las aguas abiertas, estuvieron a la altura de los esperado por todos los que se acercaron al Moll de la Fusta y por los que lo vieron desde casa.
Tan alto dejaron el listo ayer en la final masculina de los 10km que el inicio de la final femenina, con la húngara Eva Risztov liderando cómodamente, supo a poco. Durante dos vueltas al circuito de 2,5km instalado en el Puerto de Barcelona fue Risztov tirando seguida de Erika Villaécija, dando la sensación de que no habría emoción hoy, pero no fue así, al contrario de lo que indicaba la formación del pelotón, mucho más estirado que en la final masculina.
Eva Risztov lideró durante los primeros 5km
La guerra comenzó cuando la hasta hoy campeona del mundo, la británica Kari-Anne Payne, atacó en la segunda vuelta. No alcanzó a Risztov, pero abrió la veda para los sucesivos ataques de Martina Grimaldi y sobre todo de Kalliopi Araouzou, que en la tercera vuelta pasó como un avión para ponerse al frente. La brazada limpia de la griega en el sprint recordaba a la actuación ayer de su compatriota Gianniotis.
Con esta disposición la carrera se rompió definitivamente. El pelotón ya nunca volvería a dar caza a las escapadas, que se irían turnando en la parte delantera. Primero Araouzou, luego Risztov –que se hundió hasta la novena posición para volver al final- y finalmente las brasileñas Ana Marcela Cunha y Poliana Okimoto, que liderarían la prueba hasta el final.
Fue el duelo entre las dos brasileñas lo que animó el sprint en la recta de meta. Seguidas en la distancia por Risztov y Angela Maurer cambiaron de ritmo en el momento justo, cuando faltaban 1.000 metros, dejando clavadas a todas sus rivales, en especial a la griega y a la británica. Poliana Okimoto sería la primera en tocar la plaza situada en la meta del Moll de la Fusta (1:58:12), seguida de Ana Marcela Cunha y de Angela Maurer, que se disputó el bronce hasta el último metro con Risztov. Una lástima para la húngara, que lo ha dado todo a lo largo de los 10km y se va con un diploma.
Brasil lleva cuatro medallas, dos de Cunha y dos de Okimoto
Las españolas Yurema Requena y Erika Villaécija compitieron de forma irregular. Muy bien Erika al principio, en primera posición durante los primeros 2.500, aunque luego se descolgó hasta la 28ª plaza. Por su parte Yurema fue la que comenzó peor de las dos, para luego llegar a la décima posición al paso por la tercera vuelta. Ninguna de la dos pudo mantener el ritmo de las favoritas, finalizando en posiciones intermedias, decimosexta y decimoséptima respectivamente.
Las dos medallas de las brasileñas se suman a las dos que ganaron en los 5km, cuando Okimoto se llevó la plata y Cunha el bronce, y sitúan arriba en el medallero a Brasil, que de momento sólo cuenta con sus cuatro metales.
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